Accesibilidad web

Todas las personas tienen características físicas, medios tecnológicos y capacidades personales diferentes y, por eso, cada uno se relaciona de forma diferente con su entorno. Esta disparidad de situaciones hace que, para mucha gente, existan barreras que les separan del objetivo que persiguen.

La accesibilidad son un conjunto de técnicas, específicas de cada campo, que permiten eliminar estas barreras haciendo que las oportunidades sean iguales para todo el mundo.

¿Qué es la accesibilidad?

Internet ha supuesto un gran salto cualitativo y cuantitativo en la difusión de la información. Pero actualmente aún hay un gran número de personas, como personas con una discapacidad, usuarios de terminales móviles o gente mayor que tienen dificultades para acceder a este medio.

Lo que persigue la accesibilidad es hacer que cualquier página o servicio web pueda ser utilizado por todo el mundo independientemente de sus limitaciones personales o derivadas del entorno desde donde se conecta. Con esto se favorece la igualdad de oportunidades entre todas las personas, facilitándoles el acceso a la cultura y, en definitiva, a la información.

¿Qué es el diseño universal?

El diseño universal (o diseño para todos) son unos principios que persiguen un diseño de productos y entornos que puedan ser utilizados por la mayoría de la población sin necesidad de ser adaptados. Es evidente que la accesibilidad y el diseño universal van de la mano. Estos principios se pueden resumir como:

Igualdad de uso:
El diseño debe ser fácil y adecuado a todo el mundo. Todas las personas deben poder utilizarlo igual o, como mínimo, de forma equivalente.
Flexible:
Se debe adaptar a diferentes preferencias y maneras de utilizarlo
Simple e intuitivo:
Debe ser comprensible por todo el mundo independientemente de la experiencia, conocimientos o nivel de concentración
Información fácil de percibir:
El usuario debe poder intercambiar información fácilmente, independientemente de sus capacidades sensoriales o las condiciones ambientales
Tolerancia a errores:
El diseño debe minimizar los posibles casos de error que el usuario pueda cometer y que conlleven consecuencias no deseadas
Poco esfuerzo físico:
El diseño debe permitir ser utilizado con el mínimo esfuerzo posible
Dimensionado adecuadas:
Las medidas y espacios deben ser apropiados para ser utilizados por cualquier usuario independientemente de su edad, medida, posición o movilidad